Buena tierra - 24 de Febrero 2025
- Princesas y Guerreras
- 24 feb
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Buena tierra
Mateo 13: 8
8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
Por las diversas redes sociales, nos llega abundante palabra de Dios, son versículos en imágenes, distintas reflexiones en video, texto y audio, y hasta pequeñas oraciones en stickers, realmente es una alta propagación de la palabra de Dios; sin embargo, también está sucediendo que en la mayoría de los casos, esta Palabra se está convirtiendo en un mensaje temporal o uno que simplemente queda en el celular, puesto que no se evidencia el fruto que debería llevar.
Pero lo cierto es que si una Palabra de parte de Dios llega a nuestra vida, no es precisamente para que regrese vacía, sino que realmente tiene un propósito para el cual el Señor la envía (Isaías 55:11); sin embargo, está sucediendo lo revelado por el Señor en la parábola del sembrador, pues estamos permitiendo que los espinos que son los afanes de la vida, el engaño de las riquezas y la codicia de otras cosas, ahoguen la palabra escuchada y la hagan infructuosa (Marcos 4:18-19).
En términos de Agronomía la buena tierra tiene un espacio, con una buena textura y buena capacidad para retener el agua. Tiene capacidad para retener nutrientes. Esta tierra tiene un PH equilibrado rico en materia orgánica, minerales, salino, buen drenaje limpio y sano. Esto es comparado con el creyente regenerado con la sangre de Cristo y transformado por el Espíritu Santo, entonces esta apto para dar frutos para Dios.
De nada nos sirve escuchar y escuchar la Palabra de Dios, siendo simplemente oidoras olvidadizas, sino que realmente lo que va a provocar un cambio en nuestra vida y un fruto permanente, es que dispongamos nuestro corazón para que el Señor haga de él esa buena tierra donde la semilla de su Palabra caiga y se mantenga y de abundante fruto (Mateo 13.8) , es decir, que la escuchemos, pero que también la entendamos, de manera que la guardemos y la practiquemos, puesto que como dice el Señor en Santiago 1:25, bienaventurado es aquel que es hacedor de la Palabra, bendecido el que da fruto con perseverancia.
¿De qué manera puede la Palabra de Dios transformar nuestras vida?
¿Qué debemos hacer para que nuestro corazón sea buena tierra, que da buen fruto?
Oración:
Señor, quiero que mi corazón sea buena tierra, donde tu Palabra pueda dar buen fruto y obre la transformación que sea necesaria en mi vida.
Dios te bendiga
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